HISTORIA NATURAL DE LA RATA DE LABORATORIO
Como portador de enfermedades, la rata silvestre ha sido odiada e implacablemente destruida a través de los siglos. Pero su historia es una paradoja. Recientemente, las ratas de laboratorio han sido la clave para muchos avances médicos. Este viejo enemigo ha salvado muchas vidas. Años de domesticación las han hecho fáciles de cuidar, sujetos dóciles para estudios experimentales. ¿Podría alguna vez este animal reincorporarse a sus primos silvestres para sobrevivir en la naturaleza? ¿Qué fantasma de su ancestro silvestre aún duerme bajo ese guardapolvo blanco de laboratorio?
LIBERACION: PRIMEROS PASOS EN LA NATURALEZA
Seguimos el destino de 50 ratas de dos variedades diferentes, Wistar y Lister o encapuchada, nacidas y criadas en laboratorio, pero quién, cuando es liberado en un gran recinto al aire libre, tendría que competir, como sus primos silvestres, por alimento, abrigo y compañeros.
Como era de esperar, inmediatamente, se muestran curiosos, pero también cautelosos. Es, después de todo, la primera vez que ven el cielo pero no les toma mucho tiempo tener el impulso de explorar, impulso que ha hecho a sus primos silvestres tan exitosos, toman lo mejor de ellos, con los machos aventurándose primero hacia fuera.
Las ratas de la variedad encapuchada son más exploradoras, pues están listas, más aprisa, a aventurarse en lo desconocido. Y aprovechan la agradable oportunidad de visitar a las hembras blancas de las otras cajas. Las ratas entonces comprueban el refugio disponible, una juiciosa precaución para una presa. Es un buen primer signo de que estas ratas de laboratorio todavía tienen un cierto instinto de supervivencia. Pero igualmente, las ratas tienen un gran deseo de explorar. Y todo es tan nuevo.
Incluso el escalar es nuevo, pues las ratas de laboratorio suelen mantenerse en un mundo de dos dimensiones, einvestigan la escala con indecisión.

Leave a Reply